Medio ahogado, vio como una sirena nadaba hacia el, y tendio sus manos hacia ella. La sirena no se acerco mas. Con su hermoso rostro sereno contemplo como el principe se hundia lentamente. Cuando dejo de respira, ella se aburrio, y abandono el lugar, envuelta en un remolino de espuma.
Cuentos Malvados
Espido Freire
